googled218331853648563.html Sugerencia para mejoramiento del capital humano: Nuevos desafíos con los politicos tradicionales

martes, septiembre 02, 2008

Nuevos desafíos con los politicos tradicionales

Políticos tradicionales en la era del conocimiento

Cuanto tiempo más las naciones en tierra estarán gobernadas por gobernantes con ideologías políticas que no están preparados para solucionar los problemas de las naciones. En el entorno actual hay que procesar informaciones que se incrementan al infinito y fluyen, casi, con la velocidad del pensamiento, donde hay problemas medio ambientales y la escasez de alimentos se hace mas notoria. Bajo estas circunstancias complejas, filtrar y escoger las informaciones adecuadas y precisas para la toma de decisiones se convierte en un desafío para los gobernantes. En este escenario los individuos requieren aprender nuevas habilidades y competencias con el fin de poner orden al caos. Las ideologías políticas ya no pueden resolver los problemas de los sistemas sociales, en la era del conocimiento. El problema radica en la falta de madurez de los políticos que se dedican más bien a poner obstáculos al desarrollo, rechazando y retrazando proyectos y esperando una nueva elección para que puedan ser reelectos hasta muerte. En este sentido, ellos no solucionan ningún problema más bien son obstáculos para el desarrollo y progreso.
La política padece de los mismos síntomas de algunas instituciones religiosas, que no pueden evolucionar y no pueden retener a sus devotos. Ellos mismo desacreditan sus instituciones, intentando resolver los problemas vigentes de la humanidad con paradigmas anticuados y con el populismo. Muchas veces se aprovechan de las decisiones erróneas de sus adversarios, denostandolos por los medios hasta saciarse, sin idear ningún contra proyecto que pudieran materializar.
Incluso algunas religiones, a pesar de sus dogmas, se están transformando y están comprendiendo que el individuo no solo nace para sufrir, procrearse y morir en la pobreza, sino que también tiene derecho a una vida terrenal digna. Y para ello, apelan implícitamente a los ostentosos e influyentes a compartir la riqueza para que exista un distribución más equitativa, emulando así a las ideas de los izquierdistas idealistas, que pretendían abolir la pobreza en la tierra mediante las revoluciones. A pesar de ser esto un micro avance en muchos siglos, no deja llamar la atención este cambio de actitud en ciertas religiones. Sin duda hay una intención de posicionarse de nuevo, para poder influir en el quehacer del estado.
Esta es una consecuencia de una falta de liderazgo de los políticos en las naciones, hoy en día, los que ambicionan llegar al poder deambulan sin rumbo, tratando obtener ventajas a corto plazo, haciendo complejos los problemas de fácil solución, para que de esa manera los medios se preocupen de ellos y así se mantengan vigentes.
El subdesarrollo de muchas naciones está estrechamente ligado al fracasos y la incompetencia de sus estadistas, pero también de sus instituciones que llegaron al poder por medio elitistas, ideológicos y populista, formando estructura oligárquicas de difícil acceso para individuos comunes y respaldado por el termino “democracia”. Debido a la incompetencia y la poca preparación de los mismos jamás se fijaron metas desafiantes, con el fin crear las condiciones necesarias de desarrollo y de superación para sus gobernados.
A consecuencia de estos fracasos existen hoy con suerte, jefes de hogar que tiene que sustentar a una familia numerosa con un ingreso precario, el que jamás va a ser suficiente para brindarles la educación necesaria a sus hijos, que siguiendo el mismo patrón de referencias de sus progenitores, más bien aportarán a que el espiral de la pobreza se siga incrementando. Si la economía de una nación no crea empleos, al individuo le quedan pocas opciones para satisfacer sus necesidades básicas: éste puede delinquir, traficar, o si hay posibilidad éste emigrará a países industrializados, buscando nuevas opciones de vida, donde muchas veces allí, se nos trata como personas de segunda clase.
En Chile, en la actualidad existen 3 tendencias políticas que se disputan el botín del poder: La gobernante centroizquierda que gobierna en forma complaciente y reactiva que pretende imponer un liderazgo empático, en una cultura indisciplinada, agresiva y desordenada, y que pretende conservar el poder para continuar con la misma estructura que se nutre del clientelismo y el cuotéo político y la mediocridad. Para este fin buscan compulsivamente un personaje bien posicionado para darle larga vida a la mediocridad.
La derecha tradicional y la derecha más dura, que al parecer fue creada para criticar y poner obstáculos, emplean cualquier recurso para complicar la situación y no hacen ningún aporte importante. Su candidato pretende importar y homologar situaciones que se dan en otros países, con distintas tradiciones, costumbre y modo de vida. Sin ofrecer una visión concreta a largo plazo que se pudiera materializar, para el caso que llegasen al poder.
Por último, están los descolgados del gobierno actual que se hacen llamar “independientes” y que solo los une y mueve la ambición del poder.
Bajo esta circunstancia me pregunto ¿Si vale la pena seguir validando y confiriendo poder y autoridad a estos personajes?
Yo personalmente sostengo que no vale la pena, por lo tanto, en las próximas elecciones, voy a anular mi voto.

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