La hipótesis del
autor es que el objetivo cardinal de “forjar líderes desde la Infancia” se
comienza a gestar desde la concepción del individuo. La crianza de un infante
está a cargo del último eslabón de una pequeña organización llamada familia.
Esta micro organización se compone de dos personas, hombre y mujer que tiene la
misión de criar un niño durante la dependencia, es decir, durante las 5 etapas
psicosociales, conforme a E. Erikson.
Según éste gran
investigador del desarrollo, en cada etapa existe una crisis que el niño tiene
que vencer, con la ayuda de su entorno social. Al final de cada proceso, si la
microempresa tiene éxito en el emprendimiento de criar un niño saludable, el
niño logrará un equilibrio entre dos resultados que oscilan entre dos polos,
ejemplo: confianza y desconfianza, en cada etapa exitosa, el niño saludable
obtendrá una virtud, es decir, su personalidad será fortalecida y estará
preparada para afrontar el próximo desafío, y así sucesivamente, hasta lograr
la identidad positiva. Este primer objetivo implica que los cuidadores lograron
gran parte de su misión, esto se manifiesta en que el niño logra por sí mismo
un autocontrol, además construye un autoconcepto que define claramente sus
motivaciones e intereses.
Los medios con los
cuales esta microempresa familiar logra este primer objetivo son: que, gracias
a su capacidad socioeconómica, crearon un ambiente propicio para el niño; para
crear este entorno favorable, los gestores del emprendimiento tuvieron un
ingreso constante que le permite vivir en un ambiente social satisfactorio para
el desarrollo del niño.
Sin embargo, no
debemos olvidarnos que está micro organización está inmerso en una cultura, ya
sea individualista o colectivista. La misión de la micro empresa será la misma,
“formar un niño psicológicamente saludable” para proveer a la sociedad de un
capital humano socialmente competente. Por lo tanto, se supone también que la
cultura de esa sociedad intervino en la crianza de ese niño con comportamiento virtuoso;
ya sea impartiendo valores positivos que
fueron absorbido e interiorizado por los padres, luego transferido al niño.
Pero también, el adolescente absorbe nuevos valores de su entorno, ya sean de
profesores o de sus pares. Formando así su propio sistemas de valores que lo encauzará a ganarse la vida cuando éste sea adulto.
Ahora, los elementos
para su sistema de valores los obtendrá, ya sea, en una cultura individualista
o una colectivista, dependiendo dónde el niño se encuentre inserto. En el caso
que el niño viva en una sociedad individualista, estará interesado en absorber
valores como la libertad, autonomía, logros y metas individuales, etc. En el
caso que el niño se haya desarrollado en cultura colectivista estará mas
interesado en los objetivos de su grupo, absorbiendo elementos para su sistema
de valores tales como la cooperación y la fidelidad con el grupo, la
participación en las decisiones, etc. Por lo tanto, depende en cuál de los dos
tipos de cultura se desarrolle el niño, también tendrá distinta visión del
mundo. El niño se conducirá conforme a su visión que tiene del mundo.
Según el autor de
este libro, el bienestar que es un estado de satisfacción psicológico, se debe
a variables que se combinan, y que al mismo tiempo interactúan y se
retroalimentan una a otra, es decir, las variables como la cultura exitosa, el
sistema constituidos por valores y el bienestar económico son interdependiente.
No es el caso, como se estudia en las aulas de economía, que una variable
depende de otra, o el estudio causal.
Las variables en
este enfoque interactúan y se influyen una a otra, y depende de la forma en que
se lleven a cabo las acciones pueden tener resultados favorables o
desfavorables. Es decir, las acciones pueden conducirnos a un círculo virtuoso,
y las decisiones erróneas puede conducirnos, en el peor de los caso, a un
espiral vicioso. Tal como puede ocurrir cuando un jefe de hogar pierde su
empleo, esto puede producir estrés y ansiedad, a la vez puede conducir soledad,
la soledad a depresión, ésta última
puede conducir al alcoholismo o consumo de drogas, etc.; un verdadero infierno
que se retroalimenta.
Las culturas
exitosas proveen y pone a disposición para el individuo, los valores necesarios
para su mejor desarrollo; si el individuo elige los elementos o valores mas
acertados, seguramente el individuo logrará el bienestar, de ese modo también
hará un aporte para su cultura que permanecerá exitosa, dado que esos valores
son cimientos sólidos que se sustentará por varias generaciones.
Ahora, el
bienestar, retroalimenta de nuevo a la cultura exitosa, ya que si la elección
de valores por el individuo no conduce al buen estado psicológico, “bienestar”,
no sería una retroalimentación favorable, y
ese hecho no conduce a una cultura exitosa. En este caso los individuos
de una cultura determinada tienen que cambiar los valores que redirigirán su
conducta, es posible que eso valores ya están obsoletos y los individuos de esa
cultura deben cambiar los elementos valorados, hasta ahora, por su cultura.
Esto es posible, dado que las
situaciones y las preferencias son dinámicas, por lo tanto, tanto los intereses
como las motivaciones de los individuos deberían ajustarse al dinamismo de las
cosas.
Ahora, como
interactúan y se retroalimentan los miembros de una cultura, en una determinada
circunstancia, para construir una nueva situación. ¿Que se necesita para que un
individuo sobresalga dentro de un grupo? ¿Como influye la cultura y el poder en
el liderazgo? ¿Que medida se puede tomar si el desarrollo psicosocial fue fallido?
¿Puede compensarse un desarrollo fallido con medidas resilientes? Y finalmente
existe una relación entre capitalismo, libre mercado y cultura individualista?
Estos temas e
interrogantes serán materia de este libro.
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